No hay nada más absurdo en estos días que castigar al sistema financiero, uno de los más robustos del mundo.
Lo bueno de Moody´s es que logró unir al oficialismo y a la oposición (incluyendo casi todos los ex presidentes del BCRA, excepto Prat Gay) detrás de la defensa de la verdad, una especie de enemigo externo que apela a la decisión de defendernos que llevamos dentro, tal como me explicaba Felipe Murolo, ex vice presidente del BCRA por Twitter, "...la decisión de Moody´s es tan absurda que favorece al gobierno en plena campaña electoral...", "...ya que dispara sentimientos nacionalistas en quienes sienten que hemos sido injustamente perjudicados...".
Pablo Tigani sugirió que es una reprimenda utilizando la voz de Moody´s por si la reforma financiera prospera en Argentina. Además de los avances del Banco del Sur, decisiones que refuerzan las contenciones a la crisis que reina en los países desarrollados.
Los efectos colaterales de estas decisiones tienen efecto positivo, nos une en la identificación de un enemigo externo.
Pero volviendo a los datos del BCRA (Banco Central de la República Argentina) y los ratios que permiten controlar la "salud" del sistema bancario argentina, InfoBAE publicó un cuadro más que elocuente de la situación actual.
Las causas que darían sustento hacia la baja del sistema bancario correspondería a la posibilidad que se den dos hechos en el mismo sentido, a saber: que el consumo (hoy representa el 31% del total de préstamos de los bancos, con una tasa de morosidad casi nula) "puede" terminar afectando a los bancos y en combinación con otra causa que "sería" (otra posibilidad...) por un cambio brusco en las políticas económicas oficiales (¿?). Es como tomar la decisión de no salir de vacaciones a la Patagonia por la posibilidad de ráfagas de calor provenientes de la Quiaca.
Lo arbitrario de la decisión deja entrever que la actual situación económico-financiera de la Argentina "molesta" en medio de tanto oscurantismo financiero a nivel global, donde se pretende acallar gestiones que hacen "ruido" cuando en el mundo desarrollado se intenta consolidar medidas de ajuste.
No es para menos. La visibilidad que tiene Argentina es notable, pertenece al G-20, preside al G-77 + China, y en la UNASUR ocupa un lugar importante. Como si fuera poco, la presidenta Cristina Fernández, que busca la reelección, está entre las mujeres más influyentes del mundo de acuerdo al ranking de Forbes (17 entre las 100 más poderosas e influyentes del mundo).
Sólo como dato anecdótico, los bancos extranjeros con filiales en Argentina están generando tanta ganancia que los resultados locales sostienen las cuentas en casas matrices, o a veces, atenúa las pérdidas, mientras en Estados Unidos y Europa reducen los planteles; el Bank of América despide 3500 empleados, HSBC otros 30.000 despidos, el UBS suizo otros 3500 despidos, el Lloyds otros 15.000 personas afuera, el Barklays unos 3.000 despidos, ABN Amro otros 1.500, y Bank of New York Mellon otros 1.500. Solamente en Europa, en este año, despidieron 70.000 empleados de bancos, de los cuales 50.000 son de Reino Unido.
Si toda la "movida" que empieza con Moody´s es para frenar e intimidar la iniciativa de la reforma financiera tan necesaria (la actual tiene reformas de la dictadura cívico-militar del ´76), también alcanzará seguramente a la carta magna del BCRA (la actual es la que modificó Pedro Pou en los ´90).
Marcos Leonetti


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