Los países ricos están tan endeudados que ya cuesta verlos como ricos. América Latina va camino a la liberación de sus deudas. Las perspectivas de unos y otros son antagónicas. Mientras las de Europa, EEUU y Japón son negativas, para nuestra región son más que promisorias.
Si por un momento los argentinos nos alejamos de nuestro tremendismo cultural (que nos propone vernos en los extremos entre las únicas opciones de ser lo mejor del mundo o lo peor del mundo), y nos miramos en contexto internacional, vamos a poder vernos en una situación particular en la cual siempre supimos estar, aunque no siempre del mismo lado.

